“Un recorrido poético por la París del Este”, reseña de La revolución de terciopelo (Edulp) de Juan Pablo Bertazza, por Nicolás Pose

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El viaje como desciframiento, la caminata como conocimiento de diferentes lugares a través de las huellas que deja el paseante en soledad y de las marcas que la ciudad imprime en él. El flâneur­ que se regodea con una ciudad distinta o extraña que, a cada paso que da, va descubriendo coincidencias, detalles, pormenores, tratando de aproximarse al esqueleto de la urbe y, de esa manera, va tejiendo una cartografía personal, con sentimientos que lo atraviesan a medida que las imágenes van estallando por el continuo movimiento; porque el rumbo no está premeditado, es un merodeo a la deriva que ofrece la degustación de todo lo que contiene la ciudad, forzando el azar y buscando los accidentes, sin importar en dónde esté o cuál sea el lugar de procedencia del que observa. Por eso es entendible que bajo esta mirada “En Praga cada barrio es una ciudad/ y cada piedra un mundo”, y asomen las referencias topográficas como el puente San Carlos, La catedral de Vito y sus gárgolas, el río Moldava, la plaza Wenceslao; sumado a la topografía histórico cultural que también hace a la ciudad, como la guerra de los Treinta años, el nacimiento del ateísmo, el terciopelo de la revolución, el calor de la absenta, el terror del Gólem y, por supuesto, la ubicuidad de Kafka.  Esto mismo es lo que pretende el yo lírico al introducirnos en La Revolución de Terciopelo con un pequeño aforismo como advertencia: “Desempolvá los ojos/ afiná los oídos/ incliná la espalda/ estás llegando a Praga/ estás cruzando/ el umbral de la belleza insalubre.” De allí en más irán apareciendo imágenes, sentimientos, pensamientos que surgen al estar presente o ausente en la ciudad, como disparadores que van asociando los pequeños poemas del libro, sin que tenga importancia el orden en que se los lea, porque todos nacen gracias a Praga, ciudad que despierta la imaginación, que palpita y se deja leer en su textura: “Praga es un texto/ que no da puntada sin hilo/ una enorme costura/ que no deja ver nunca/ sus lados ilesos”. Pero no todo es Praga, porque también la distancia remite a lo lejano, a lo sentimental, así la nostalgia se despierta en el yo lírico, que extraña lo otro, el mundo de antes, que aflora al estar en un lugar nuevo, desconocido, esa otra parte es el pasado que regresa y lo conecta con el mundo íntimo, con el mundo de los afectos, así lo muestra el poema “Hermanos”: “Sólo va a reconciliarnos/ que lo nuestro sea imperdonable”; u otro instante que dice: “Crecimos en el jardín de las delicias/ jugando a ver cuál de los dos/ comía más frutas prohibidas”, o también: “Dos infancias a la noche/con un mundial de diferencia/ curan en una habitación/ el museo del juguete del futuro.” La nostalgia no sólo es familiar, conyugal, sino también musical, ya que, la ciudad, por su característico gris, se viste con facilidad de melodías que nos pertenecen: “Ruge Libertango en el puente de Carlos/ y el Moldava pestañea tu sonrisa”. Son momentos donde todo confluye, iluminaciones que acomodan un mundo.

Juan Pablo Bertazza ya había utilizado el viaje, el paseo y la mirada del flâneur por las calles porteñas, precisamente en el recorrido que hacía el poeta por la histórica calle Lavalle en su poemario Calle Lavalle (Bajo la luna, 2015), donde allí también el yo lírico recorría, merodeaba y atravesaba diferentes barrios para hacer emerger imágenes actuales, históricas, sentimientos y figuras que la mirada iba barriendo al desplazarse por la ciudad. Bertazza también es autor de otros poemarios como La revolución tranquila (Leviatán, 2015), En base doble (Alción, 2013), Los que no hablan (Alción, 2010) y su extenso ensayo sobre la vida de Alfred Nobel, las historias, los pormenores y las polémicas del premio literario, La furtiva dinamita (Octubre, 2014).

En su último libro, La revolución de terciopelo (Edulp, 2018)-acompañado de las bellas ilustraciones de Pei-Hsin Chen-, Bertazza revisita el tópico del viaje, trabajando la condensación y las palabras en movimiento dentro del paradigma que ofrece una ciudad como Praga y, al mismo tiempo, inaugura el recorrido poético de una ciudad que, como dice Andrés Neumann en el prólogo, se trata “de un merodeo que va construyendo una suerte de hipervínculo cultural, que aspira a leer una ciudad al mismo ritmo que se camina un libro.”

revNicolás J. Pose (1980, Buenos Aires) Es profesor en Letras (UBA). Obtuvo el primer premio de Narrativa en el VII Certamen de Poesía y narrativa Breve organizado por la editorial De los cuatro vientos. Es autor de La Performance (De los cuatro vientos, 2005) y ha colaborado en revistas como El interpretadorNo retornable y Siamesa. Su novela Por una cabeza permanece inédita. Actualmente trabaja como docente en el GCBA

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